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Carta a determinados políticos (14/08/2008) Imprimir este Artículo
Resumen:
Me dirijo a todos los políticos de este mundo que “influenciados” por sus debilidades han perdido el hilo conductor que sintieron en sus comienzos cuando realmente soñaban con trabajar desinteresadamente para los demás.
En aquellos comienzos anhelaban cambiar el mundo y proyectaban un mundo mejor con oportunidades para todos; un mundo más justo para los más necesitados.
Me dirijo a todos aquéllos que se han “torcido”. A todos aquéllos que en su juventud vibraron con la Esperanza de acabar con las tiranías a las cuales sus dirigentes les sometían. A aquellas juventudes llenas de entusiasmo, honestidad, entrega y compromiso.
Para nada incluyo a aquéllos que en sus albores ya especulaban con medrar, trepar, manipular y distorsionar la realidad para su beneficio particular. A estos últimos ya les doy por perdidos, pues, si en la juventud, la inocencia y la candidez han sido desplazadas por la avaricia y el egoísmo, difícilmente pueden florecer en la madurez del desengaño y de las experiencias mal canalizadas por las debilidades de la mente.
Yo sé que en la política hay gente capacitada, honesta, trabajadora y comprometida.
Pero no me engaño, también, hay muchos desalmados que especulan con el bien ajeno, con las riquezas nacionales y con la Madre Naturaleza.
A los primeros les quiero dar las gracias, porque hay que ser muy especial para trabajar desinteresadamente por los demás sin esperar mayor gloria - que no es poco - que la de la satisfacción del trabajo bien realizado. Dicho sea de paso, no existe mayor recompensa que la que te atribuye tu propia Conciencia.
A los segundos les quiero decir varias cosas:
- Primero: podrán engañar a sus vecinos, paisanos, electores y al pueblo en general, pero, ni ahora ni nunca, podrán engañar a la Verdad ni a la voz de su Conciencia.
- En segundo lugar: les ruego que hagan examen de conciencia antes de que sea demasiado tarde, y les ruego que acaben con el autoengaño al cual sus propias debilidades les someten.
Señores políticos, de qué les vale enriquecerse o simplemente “silenciar” sus terribles complejos de inferioridad con suculentos “altos cargos”, si en el crudo encuentro consigo mismos no consiguen acallar ni engañar las voces de sus conciencias y ni obtener un balance sincero de ustedes mismos.
De qué les vale engañar a los demás con palabras que ni ustedes mismos se creen.
De qué les valen tantos saludos y abrazos falsos e hipócritas si sus pensamientos y sentimientos rebosan odio y rivalidad.
Tanta falsedad y estupidez sólo es la consecuencia de psicologías inmaduras e inexpertas en las Virtudes del Alma, que no pudiendo alcanzar la realidad de la Vida y el sosiego de los Valores, pelean por las “falsas apariencias” de los estatus sociales creyendo alcanzar la estabilidad del Éxito.
Mis queridos incautos, el Éxito reside en los Valores de la Conciencia, y el que más éxito tiene es el que más Amor genera.
A los políticos a los que me refiero son aquéllos que ciegamente avanzan hacía el precipicio de sus propios engaños y mezquindades, y que tarde o temprano les conducirán al infierno de su arrepentimiento.
La Gloria no la alcanza nadie por desempeñar tal o cual trabajo. La Gloria se alcanza en la quietud mental y en el equilibrio interior. Para ello hay que eliminar de nuestra psicología, y por supuesto de nuestros actos y hábitos, las ideas desequilibradas y los egos para dar paso a las Virtudes y a los Valores del Alma.
De qué vale enriquecerse a costa de los demás si te desequilibras a todos los niveles y tus únicas compañeras son la desconfianza y la mentira.
Podrás cambiar de coche, de casa, de traje y hasta de amante, pero lo que no podrás es cambiar de vida por el camino que tú solo has elegido.
El camino del engaño, la mentira y la avaricia sólo conducen al sufrimiento. Son muchos los sufrimientos que te esperan, pero el peor de todos es al que tú mismo te sometes todos los días al verte como un corrupto y un mentiroso.
Durante mucho tiempo justificarás todos tus actos, que si es por el bien del pueblo, por el de la nación, por el de la economía, etc., pero tú sabes muy bien, que en tu fuero interno haces y deshaces en muchas ocasiones solamente pensando en ti, en tu bienestar, en tu futuro, en tu economía, en el bienestar de los tuyos…
Todo lo que hacemos tiene sus consecuencias. Recapacita y si no eres capaz de avanzar por el camino recto que conduce a expresar la Verdad (en contra incluso de tus propios intereses), más vale que abandones, porque de poco te servirá ser popular, rico y aclamado si piensas y sientes que tus actos son sucios y ruines.
Más vale disponer de un sentimiento noble y sincero que de mil aplausos que esconden el frío deseo del interés propio.
La falsedad no permite a nadie, repito a nadie, lograr una vida equilibrada y una mente saneada.
Lo que le das a los demás es lo que te das a ti mismo, y es con lo que te quedas. Si repartes hipocresía y falsedad tu vida será insustancial y pobre.
Todos estamos a tiempo de rectificar, aceptar nuestros errores y enmendar nuestras vidas, y a nadie, absolutamente a nadie, le deben de importar nuestros actos, solamente a nosotros y a nuestra Conciencia que como juez fidedigno contempla todos nuestros actos.
Ni es mi misión juzgar y ni mucho menos condenar, pero por el bien de todos y de ti mismo, abandona la mentira y la falsedad y reconduce tu vida por un sendero de Autenticidad y Valentía, lo cual te reportará el verdadero Éxito que es gustarte, aceptarte y amarte.
Todos nosotros, por “torpes e incultos” que seamos, nos percatamos cuando alguien habla con el corazón y el sentido común. El pueblo por encima de todo defiende los Valores y actualmente los echa mucho de menos.
A ti te digo que defiendas tus intereses, y tus intereses son la Verdad, la Honestidad y la Autenticidad.
Si quieres pelear por los intereses de tu partido, hazlo, pero que no vayan nunca en contra de tus propios intereses y siempre y cuando no sobrepasen a la Razón y al sentido común.
Manifestar la Verdad es de Seres Inteligentes.

C. Román
Categoria: Pensamientos y Reflexiones
Carta a los cuidadores de animales (14/08/2008) Imprimir este Artículo
Resumen:
Esta carta va dirigida a todos aquellos que tienen contacto directo o indirecto con animales y por supuesto a todas las autoridades que legislan y supervisan el tratamiento que reciben de los humanos.
Se pueden contar por millones la cantidad de animales que reciben malos tratos por parte de los actos inconcientes que de muchas y diversas maneras, realizamos los humanos.
En muchos casos ni tan siquiera nos percatamos de que nuestra conducta está desequilibrada; en otras ocasiones lo que resalta es que los humanos están tan desequilibrados que aún dándose cuenta de la brutalidad de sus actos, o no les importa, o disfrutan haciéndolo.
En esta vida nos comportamos en función de nuestro nivel de conciencia, que es el resultante de las ideas de nuestra psicología, de nuestra educación, egos, programas mentales heredados de nuestros educadores y en especial de nuestra capacidad de obrar con la grandeza de nuestro interior.
Muchos de nuestros hábitos y costumbres los hemos heredados del entorno en el que nos hemos formado, adquiriendo mecánicamente “errores en cadena” que sin plantearnos ejecutamos como la “única” o la “mejor” de las opciones posibles.
De esta manera todos los días vemos como en muchos lugares del planeta (y sin irnos muy lejos de casa) muchos animales sufren las consecuencias de la falta de reflexión y comprensión de sus cuidadores.
Son muchos los que por desconocimiento e ignorancia no tratan adecuadamente a los animales que tienen a su cargo.
Aclarar, que para mí las relaciones con los animales no son de dueño a siervo, sino de Ser a Ser. Al igual que nosotros no somos un cuerpo físico y nada más, sino que lo que realmente somos es el Alma que da vida y energía a ese cuerpo, con los animales sucede lo mismo, ellos no son unos cuerpos “muertos” sino Almas (que algunos llaman elementales) con sus respectivos cuerpos.
La dueña, en todo caso, de los cuerpos tanto de los animales como de los humanos es la propia Madre Naturaleza que nos facilita todos los medios necesarios para desenvolvernos.
Los humanos a lo máximo que podemos aspirar es a compartir un tiempo y un espacio con los animales. Es de ignorantes creer que uno es el dueño de algo, en todo caso somos sus cuidadores y sólo desde que los hemos “domesticado”, porque en libertad perfectamente viven en plenitud de facultades, y seguro, que en mejores condiciones que estando al cargo de los humanos.
Para mí la muerte es la encargada de aclarar las posesiones de cada uno de nosotros. Todo lo que te puedas llevar te pertenece, todo lo demás, sólo es compartido.
Si todos pudiéramos alcanzar la comprensión de que los animales son nuestros COMPAÑEROS, nos iría mucho mejor a todos. Con esto lo único que pretendo es que reciban un tratamiento más digno y equilibrado del que actualmente reciben.
Todos los animales sean de la índole que sean deben de recibir un trato digno y respetuoso por parte de los humanos. El no hacerlo no nos engrandece sino todo lo contrario.
La mejor manera de comprender a los demás (incluyendo a los animales) es la de ponernos en su situación. Si yo fuera pájaro no me gustaría vivir en una jaula, si fuera perro no me gustaría vivir atado a una cadena y si fuera caballo tampoco me gustaría estar estabulado y salir una o dos horas al día a pasear, en las mejores de las situaciones, porque muchos sólo salen un rato el fin de semana, y por desgracia, otros sólo los sacan el día de la romería de su pueblo. O sea, una vez al año. LAMENTABLE.
Cierto es que sus cuidadores no tienen malas intenciones con ellos e incluso los “quieren”, pero más cierto es que la Virtud (conciencia) alejada del bien, a veces, es peor que el propio mal.
La falta de reflexión y el aprendizaje mecánico realizado por imitación, nos lleva a cometer actos desequilibrados en todos los aspectos de nuestra vida.
Al igual que merecen una vida digna, también merecen una muerte igual de digna.
Todos aquellos animales que sirven para alimentarnos deberían de vivir en unas condiciones óptimas y equilibradas. Ver las condiciones en las que viven, como son alimentados, transportados y sacrificados, lo único que denota es que nos queda mucho trabajo por hacer y que el nivel de Conciencia de nuestra sociedad está lejos de ser el de un nivel de seres inteligentes.
Es de necios maltratar a los animales que más tarde nos van a servir de sustento. Los alimentos además de sus nutrientes, disponen de energías que se escapan al entendimiento de las mentes ignorantes que sólo le dan valor a lo que observan con sus propios ojos. Si esas energías se adulteran o se desaprovechan, nuestros organismos no las asimilan debidamente, con el grave perjuicio que ello conlleva para nuestra salud física y mental.
Hace ya varios siglos algunos Indios Pieles Rojas Americanos que tenían conexión con el Gran Espíritu, predijeron que “… el hombre blanco moriría de hambre comiendo de platos llenos”. Inconscientemente estamos extrayendo las sustancias y energías a los alimentos que necesitamos para el equilibrado funcionamiento de nuestros cuerpos. Y todo este lamentable proceso empieza en las granjas de animales y en los terrenos cultivables. Cuesta creer como en muchas granjas de pollos y de gallinas ponedoras, estos animales puedan vivir toda su existencia sin dar un solo paso, pues las jaulas son tan estrechas que no pueden moverse. Amen, de que la alimentación no sea la correcta y que jamás reciban la luz del sol, por poner algunos ejemplos.
En la inconsciencia el ser humano está más cerca de la locura que de la cordura y ocasiona graves daños a los demás seres y a él mismo.
Sólo un ser desequilibrado y repleto de complejos puede humillar o despreciar a cualquier otro ser (incluidos los animales).
Por desconocimiento y por tradición, “domesticamos” a los animales que tenemos a nuestro cargo empleando métodos violentos y antinaturales. Desde tiempos inmemoriales ha habido métodos que algunos seres con una conexión más equilibrada con la madre naturaleza, han sabido emplear para así aprovechar las diferentes características de los animales en beneficio del hombre sin que los animales sufran daño alguno, en plena cooperación hombre-animal.
Todo aquel que realmente sienta el verdadero interés de relacionarse equilibradamente con los animales acaba descubriendo las técnicas necesarias para lograr su fin. Cada vez que tenemos un anhelo sincero por aprender y crecer, la magia de la vida nos facilita las respuestas.
Necesitamos cambiar nuestra manera de relacionarnos con el medio en el que vivimos, pero para ello primero tenemos que cambiar nuestras ideas y profundizar en la grandeza de nuestro interior. Una conexión más íntima con nuestro Yo superior armoniza todas nuestras actuaciones y equilibra nuestra vida al completo.

C. Román
Categoria: Pensamientos y Reflexiones
Carta a los enfermos (14/08/2008) Imprimir este Artículo
Resumen:
No soy médico ni pretendo sustituir las labores de los facultativos. Con este escrito lo único que persigo es insuflar un halo de optimismo a todos aquellos que padecen enfermedades. También pretendo aportar un punto de vista un tanto diferente de las enfermedades y dar un sentido más elevado de cómo afrontar tal situación.
De aquí para atrás, casi en todas las situaciones, el papel que han desempeñado los facultativos ante las enfermedades de sus pacientes, ha sido el de una participación activa en contraposición al del interesado, o sea, del paciente, cuya postura era pasiva. En este aspecto ha habido siempre una descompensación, al dejar todo el peso del proceso curativo en manos de los médicos. Bajo mi punto de vista creo que el peso principal de todo este proceso debe de recaer sobre el más interesado, es decir, sobre el enfermo. El papel del enfermo tiene que ser activo y voluntarioso, y adoptar una postura abierta y receptiva que le permita afrontar la enfermedad como un reto a trascender para enmendar sus posibles limitaciones tanto psicológicas como físicas, más que resignarse como si de una condena o un castigo divino se tratase.
En ningún momento me planteo que las enfermedades sean castigos divinos o caprichos de la naturaleza. Para mí las enfermedades son las consecuencias de determinados desequilibrios en nuestra vida. Creo que la enfermedad es la alarma que nos alerta de que con nuestros comportamientos actuales no estamos fluyendo por un camino de equilibrio. También creo que la salud es nuestro estado natural y que la mantendremos siempre y cuando la relación de nuestra parte espiritual-psicológica- emocional y física se mantenga en equilibrio.
Llegado este momento me parece de vital importancia aclarar que nosotros somos realmente lo trascendental, o sea, el Alma, es decir, el Ser Interior con todos sus Valores y Virtudes, no nuestros cuerpos. Cuando vivimos alejados de esta realidad es relativamente fácil caer en desequilibrios y por lo tanto, que aparezcan las distintas enfermedades.
Habrá quien se cuestione las enfermedades congénitas que desde el nacimiento se padecen y aparentemente los afectados no han tenido la oportunidad de crearlas mediante sus desequilibrios. Sobre este aspecto tengo que decir que el Alma es inmortal, y que se desprende del cuerpo tantas veces como crea conveniente. Y existencia tras existencia retorna en busca de experiencias que contribuyan a su evolución. En función de donde terminó la ultima existencia, ahí mismo, comienza la siguiente.
El contentarse con que las enfermedades son caprichos de la naturaleza y de que hemos tenido la desgracia de que nos toque a nosotros, es un pensamiento un tanto pobre y limitado. Detrás de él se esconde la resignación y la sospecha sobre la perfección de la vida y de nuestro Creador. Desde ese planteamiento la vida se vuelve tremendamente insegura y frágil, pues en cualquier momento nos puede tocar a nosotros o a nuestros allegados, sin motivo ni responsabilidad alguna.
Nosotros somos el Ser Interno; Dioses hechos a imagen y semejanza de nuestro Creador, y nuestra misión en la vida es hacernos conscientes de esta Verdad. Por eso todo aquel que ha encontrado el camino de vuelta, ha sentenciado algo similar a esto: “CONOCED LA VERDAD Y SEREIS LIBRES”. Libres de todo, incluido de sufrimientos y enfermedades.
La actitud positiva es fundamental para trascender cualquier adversidad en la vida, pues activa en nosotros el entusiasmo, renueva las energías, aporta confianza y serenidad y activa el sistema inmunitario.
Yo quisiera que el enfermo diera un paso más allá y que se enfrentara a su proceso activando su Conciencia y toda la Grandeza de su Interior. Que no se rindiera y que no prestara atención a las limitaciones de su cuerpo, sino a la Virtudes de su Alma. Que aceptara todo el proceso como una magnifica oportunidad que le brinda la vida para rescatar la sabiduría y el equilibrio que le estaban faltando en sus comportamientos. No conozco nada más interesante que el crecimiento interior y el llevar una vida interior de acuerdo a las Virtudes y a las leyes del Universo.
Por experiencia personal puedo decir que en cuanto aceptamos y fluimos con las leyes cósmicas nos liberamos del sufrimiento y de las adversidades de la vida, incluidas las enfermedades (incluso las crónicas). Nuestro poder es asombroso, todas nuestras limitaciones y esclavitudes parten de nuestra psicología, corregidas éstas, se abre ante nosotros un mundo entero de posibilidades.
Todo es posible, absolutamente todo. Todas las enfermedades tienen solución, otra cosa es que desconozcamos su tratamiento. Cada uno es responsable de su salud, de su enfermedad y de su curación. Existen muchas terapias y métodos de curación que asombran a propios y a extraños.
Mi experiencia personal me dice que para que un tratamiento funcione se tienen que conjugar varias acciones. En primer lugar, que el enfermo quiera curarse. Que por asombroso que parezca, muchos no quieren, pues de esta manera consiguen llamar la atención de los demás y reciben los cuidados que tanto demandan y que de otra manera no conseguirían. En segundo lugar, el paciente tiene que depositar confianza en su sanador, guía, terapeuta, facultativo, chaman… en cuestión. En tercer lugar, tiene que depositar Fe en todo el proceso y en especial en que la curación se va a producir. En cuarto lugar, para que la curación sea definitiva y no haya recaídas, el paciente tiene que cambiar interna y psicológicamente tanto de pensamiento, como de sentimiento y actos para subsanar el desequilibrio que le provocó dicha enfermedad. Todo cambio en profundidad es un despertar de la conciencia. El equilibrar tus actos con las leyes de la naturaleza, te liberan de la adversidad que tu inarmonía crea.
En esta enumeración habrá quien haya echado de menos a Dios para que se produzca la curación, no se me pasa por alto, solamente que lo contemplo en los apartados anteriores, pues estoy convencido de que todos nosotros en esencia somos Dioses, y que en todo momento nuestro Ser interno quiere lo mejor para cada uno de nosotros. Cada cambio en profundidad que realizamos, es ÉL el que lo esta impulsando.
Te recomiendo que despiertes Conciencia a la Grandeza de tu interior y te animo a que investigues personalmente todo lo relacionado con tus enfermedades y el cómo trascenderlas y minimizar sus consecuencias.
Con pensamiento positivo, reprogramación mental y activando los Valores y Virtudes he superado y supero mis conflictos y enfermedades.
La no aceptación de tu situación actual te esclaviza y te limita muchísimo más de lo que realmente estás. Aunque estés postrado en una cama, tu vida y tus posibilidades siguen estando intactas si te adentras en la Grandeza de tu Ser. Te sorprenderás de lo diferente que verás la vida cuando conectes contigo mismo. Tu vida cambiará a todos los niveles. De tu actitud depende el merecer o no, una vida digna.
Busca, indaga, la solución a tus limitaciones y desequilibrios. La solución no puede estar muy lejos. Sólo depende de ti.
La comprensión de todo el proceso y de los motivos que la han originado te fortalecerá y te ayudará a crecer y aceptar la vida a un nivel por encima del que se originó la enfermedad.
No considero las adicciones al alcohol o a las drogas como un vicio. Entiendo que todo el que accede a probar estas sustancias es por pura experimentación. Una vez probadas y al comprobar la desinhibición que les produce, optan por volver a probar para acceder a ese estado de euforia y despreocupación. El motivo principal por lo que se continua es para verse libre de la manipulación y presión que ejercen sus egos e ideas desequilibradas sobre su mente, causando todo tipo de conflictos internos y de preocupaciones. El que necesite de esas sustancias para verse libre de sus presiones psicológicas se convierte en un esclavo dependiente que cada vez se va debilitando más y más. Poco a poco la adicción psicológica y física se va produciendo.
Todo el que vive a través de la interpretación de la mente vive en continuo desorden y atribulado por la multitud de confusiones que nos producen nuestros egos y programas mentales. El que activa su Conciencia y acalla su mente adquiere silencio mental y por lo tanto paz y claridad, sosiego y seguridad, fe y valor.
Cambiando nuestra psicología nos fortalecemos y adquirimos el suficiente autocontrol para liberarnos de cualquier atadura. Estos cambios requieren un esfuerzo sincero y enfrentarse a uno mismo.

C. Román
Categoria: Pensamientos y Reflexiones
Carta a los tiranos (14/08/2008) Imprimir este Artículo
Resumen:
Cuando él, por “inconsciencia”, estaba de “rodillas” en el suelo:

• Los “inconscientes” se tropezaban con él, causándole diversos daños.

• Los malvados le pisaban las manos y esbozaban ligeras sonrisas.

• Los envidiosos le arreaban patadas en el trasero para aliviar sus complejos.

• Y la escoria se subía a su espalda y elevaban los brazos al cielo haciendo la señal de victoria.

Cuando alguien vive de “rodillas” ni ve ni siente el daño “real” que le hacen. Se aletarga y sufre para “dentro”, sin darse cuenta de lo que realmente está sucediendo. Poco a poco se va sedando, hasta el punto de “insensibilizarse” a todos los niveles para evitar el dolor.
No todos los inconscientes viven de “rodillas”, sólo, aquellos que teniendo connotaciones de nobleza y bondad, han sido “entregados” a los “demonios” (actividades exteriores con maldad) por sus guías (padres, educadores, amigos, familiares…) que previamente les “lavan” el cerebro, convenciéndoles de que “no deben de tener en cuenta el que le falten al respeto, le tiranicen, maltraten, desprecien, insulten, etc.”. Les han convencido de que eso era lo más acertado y beneficioso para ellos. Desde ese convencimiento y con las connotaciones de bondad y nobleza, es muy fácil aprovecharse y machacar al que vive de “rodillas”. Y además, con la opinión que tiene de la vida, siente las “manos atadas” ante tal situación. Cree rotundamente (debido a su lavado de cerebro) que sus “problemas” no tienen solución y no encuentra la manera de ponerle fin a sus circunstancias.
Ahora que ha conseguido ponerse de pie el que estaba de “rodillas”, lo primero que advierte es que ha recuperado la vista, el oído y la voz.
Ahora, ve la sutileza de los malvados y la torpeza de los inconscientes.
Ahora, oye a leguas los desprecios de los insatisfechos, acomplejados, envidiosos, traumatizados y desalmados, que claman y braman a los cuatro vientos que la vida les devuelva “su saco de boxeo” para seguir descargando su ira contenida.
Ahora, capta, a tantos y tantos aprovechados, que llenos de temores, perezas e inseguridades, se “recostaban” sobre su espalda para descansar algunos y otros para subirse a “caballito”. Y, sin ningún resquemor, no dudaban en arrearle con sus talones sobre sus costados para que aligerara el paso. Lo utilizaban como burro de carga y se aprovechaban del esfuerzo ajeno.
Ahora, ha recuperado el verbo, la fuerza y el valor.
Ahora, puede, debe y quiere levantar la voz contra todos aquellos que en su día abusaron, se aprovecharon o directamente se divirtieron descargando sus mezquindades sobre el que estaba de “rodillas”.
Ahora que está de pie, advierte que los “inconscientes” han recobrado “milagrosamente” parte de su conciencia y cuando pasan a su lado lo hacen con mucha prudencia. Los “aprovechados” bajan la cabeza, miran para otro lado y pasan de largo. Y las “ratas” huyen despavoridas atemorizadas como siempre, pero siguen sin compasión ni comprensión y sin ni mucho menos, arrepentimiento.
Ahora Él, se siente en deuda consigo mismo por haber obviado la cruda realidad, por haberse traicionado a sí mismo, por no haber confiado en su susurro interno, por meter la “cabeza bajo tierra” cuando eran momentos de sacar pecho y hacer frente a la tiranía del ego.
Ahora ha llegado el momento de levantar la mirada, la voz y afianzar la esperanza y la confianza en el presente de que ya nada del pasado volverá.
Ahora ve, siente, intuye y vive de manera diferente; algo grande ha surgido, no ha nacido, ya existía, lo que ha pasado es que se ha puesto de pie.
Hijo de “mala madre” es, porque hay que ser “mala madre” para dar a uno y quitar a otro, engrandecer al primero y empequeñecer al segundo y consentir al “mal criado” que se aproveche del empequeñecido. Pues lo siento por ella, porque, ahora, el que estaba de “rodillas” se ha puesto de pie, y, bajo ningún concepto, siente el más mínimo agradecimiento y respeto por su papel de “madre”, sino pena y desprecio.
El único consuelo que le queda al que está de pie, es el alivio al comprobar que todo ha sido un “sueño”, y que, afortunadamente, ha conseguido despertar del mismo.
Actualmente su mejor compañera es la soledad, la que nunca traiciona y siempre te permite encontrarte a ti mismo.
Hijo de “mal padre” es, porque hay que ser “mal padre”, para aprovecharse del que le tiende una mano sincera y voluntariosa; en 30 monedas ha estimado su valor como “padre” el que ahora está de pie.
El que está de pie, nada quiere ni nada le reprocha al que estaba de “rodillas”. Ni pretende recordarle ni compadecerle, simplemente, olvidarlo y seguir hacia delante.
A todos aquellos que han conocido al que estaba de “rodillas”, hoy les digo, que no se molesten en llamar a su puerta, en buscarle o en buscar el más mínimo gesto de complicidad o atención por parte del que hoy está de pie.
En el fondo ninguno de vosotros quiere al que está de pie. Al que buscáis es al que estaba de “rodillas”, y lo hacéis porque lo “necesitáis”; unos, para sentiros bien al verlo de “rodillas” y aliviar vuestras frustraciones, otros, para serviros de él como mulo de carga, y los peores, para aliviar vuestras mezquindades y vuestra ira.
Al que está de pie lo teméis, pero porque estáis muertos de miedo y todo lo que tiene sabor a autentico y valedero os atemoriza, y, por supuesto, tampoco sabéis como comportaros con él y eso os atribula.
Sinceramente, lo mejor que podéis hacer es alejaros de él y volver a vuestros ataúdes para mortificaros con vuestras “miserias”.
Al que está de pie no le entendéis, y mucho menos, le comprendéis, y ni tan siquiera lo vais a intentar. Porque ninguno de vosotros vais a hacer el esfuerzo de comprenderle, pues, lo único que buscáis y seguiréis buscando es ser comprendidos, en todo momento, por los demás.
El que está de pie, no siente lástima por ninguno de vosotros, al fin y al cabo, cada uno ha elegido la silla en la que está sentado. Lo único que pretende, hoy por hoy, es olvidar y mirar hacia delante.

C.Román
Categoria: Pensamientos y Reflexiones
 
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