Terapia de Arte: creación que cura

La terapia de Arte es una valiosa herramienta para el trabajo terapéutico por muchas razones, sin embargo, y por alguna razón, se usa en la psicoterapia en México.


Esto se debe a que es una aproximación no clásica del tratamiento, es decir que no se enfoca únicamente en el diálogo y la comunicación verbal y corporal entre terapeuta y cliente. La terapia de Arte, por su parte, propone no sólo este medio de expresión, si no que también utiliza la creatividad misma del paciente para aterrizar en la realidad sus preocupaciones y conflictos internos.


Así, la creación se vuelve parte del espacio terapéutico, como un tercero que participa y permite una expresión más sólida del cliente, a veces tan clara que aligera rápidamente a este último, quien toma conciencia de lo que resiente y cómo le está afectando en su vida.


De esta forma, se podría decir que la terapia de Arte es un medio más eficaz que la expresión verbal pues bien se sabe que una imagen dice mas que mil palabras. Cabe mencionar que el inconsciente se comunica por medio de símbolos e imágenes, por lo cual es lógico que se logre una mayor conexión si se trabaja también con imágenes y creaciones artísticas. Se llega a recovecos más profundo de una forma más rápido y además segura.



¿Pero por qué segura?


Indagar ciertos aspectos de la mente puede llegar a ser delicado, doloroso y complicado. Cada individuo ha crecido con heridas de infancia que se han ido cubriendo de defensas para evitar más sufrimiento. Esto provoca que haya cierta resistencia y tensión cuando llega un terapeuta a descubrir esas heridas para ayudar a su curación. Cuando un analista se pone a indagar y picotear heridas, lógicamente la respuesta es agresiva o de huida, lo cual perjudica la continuidad del tratamiento. De hecho, es bastante común que el cliente desista y abandone la terapia por lo mismo, ya sea por miedo, vergüenza, enojo, ansiedad u otro. Lo que permite la terapia de Arte sobre este tema es aligerar el conflicto al tratarlo mediante la creación y no de forma directa con el cliente. Esto hace que el individuo se sienta menos invadido por el trabajo terapéutico al darle un espacio creativo tanto como medio de expresión como de labor reflexiva. Además de que hay una satisfacción por crear algo propio.



El cliente sale de su sesión, no sólo con nuevas ideas en su cabeza, o emociones en su corazón sino que también se lleva una creación artística propia que puede admirar, y volver a ver siempre que lo necesite. Es como si se volviera real una parte de ese inconsciente tan increíble de cada persona. Y lo que es aún más hermoso es que la creación genuina siempre será única, siempre será profunda y siempre traerá respuestas a las preguntas que puedas tener.



Te invito a probar la terapia de Arte conmigo, que más que un trabajo terapéutico, es un viaje a tu interior que te ayudará a sanar, a aceptar y soltar tu dolor. Conoce tus colores y paisajes guardados en lo más profundo de ti y que te guiarán a una vida más plena. El inconsciente es sabio, sólo falta entender lo que te está diciendo.


Nunca es tarde para conocer, nunca es tarde para sanar, y nunca es tarde para transformar el dolor en sanación.




7 visualizaciones0 comentarios